“El amor fingido del comandante Antúnez”, de P. G. de la Cruz
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El sello de la República Checa por el 90º aniversario de Milos Forman

martes 14 de junio de 2022
Sello de la República Checa por el 90º aniversario de Milos Forman
El sello que rinde homenaje al cineasta es de 19 coronas y fue diseñado por Eva Hasková.

Milos Forman (1932-2018) fue posiblemente, fuera de los políticos y los deportistas checos, uno de los más grandes personajes de todos los tiempos pero, sobre todo, el más grande en el denominado séptimo arte, recientemente filatelizado por el correo checo. Se trata de un sello de 19 coronas, coste actual de una carta para el interior del país (aunque cuando escribo esto ya tenía la República Checa una inflación de dos dígitos por obra y gracia de las acciones rusas en Ucrania y los buitres carroñeros o especuladores por el otro; también tenemos un drama humano, dos ególatras se enfrentan y ya tenemos seis millones de refugiados, deambulando por el territorio de la hipócrita, engreída y nihilista Unión Europea).

Hoy, el homenaje al gran Forman nos lo presenta sonriente y feliz, mientras que una cinta cinematográfica lleva nombre, años y valor facial. Fue uno de los grandes y respetados directores cinematográficos del siglo XX, nació en Cáslav el 18 de febrero de 1932; o sea, estamos celebrando su noventa aniversario. Huérfano, sus padres fueron inmolados en un campo de concentración, creció en un hogar infantil donde entabló una amistad de por vida con otro gran hombre de su tiempo, Václav Havel —quien llegaría a la Presidencia del país tras la caída del comunismo—, y con otra figura de referencia en el mundo del cine checo, Ivan Pesser.

Inicialmente pretendía estudiar teatro, pero al final acabó siendo admitido en la famosa Famu, la Escuela de Cine, Televisión y Artes Escénicas de Praga. Inició la carrera siendo asistente de Alfred Radik, mientras combinaba sus estudios realizando trabajos con Otakar Vávra y otros que son toda una referencia de calidad en la nueva ola checa que, en aquella oscura y negra etapa histórica del comunismo, descollaron.

El primer premio recibido por Forman fue en 1963 con Pedro el negro, una cinta austera y absorbente que triunfó en el Festival de Locarno.

Forman fue atrapado desde sus inicios por el formato del cine, concretamente hacia el humor negro, y en esa parcela inicia su exitosa recolección de premios; el primero fue en 1963 con Pedro el negro, una cinta austera y absorbente que triunfó en el Festival de Locarno y que provocaría una grata sensación entre la crítica neoyorquina, que quedó impresionada por su trabajo en el que recogía sus ilusiones cinematográficas, o por la lenta y fascinante trama sobre la suerte o la llegada de la mayoría de edad.

Con todo, dicen los especialistas, la mejor película del gran cineasta checo hasta ese momento fue Los amores de una rubia, filmada en 1965 y en la que mostraba la inocencia de la chica protagonista y la desesperanza de los años grises del comunismo, la etapa que tanto dolor provocó como ideología excluyente.

Fue durante la llamada época de la normalización cuando aprovechó el momento (tras la invasión del Pacto de Varsovia): se marcha a Estados Unidos, donde entraría por la puerta grande en la gran fiesta de los Oscar gracias a la inolvidable y extraordinaria cinta que interpretó Jack Nicholson, Alguien voló sobre el nido del cuco, película que, a pesar de los años, es sorprendentemente actual y refrescante. Fueron cinco los premios recibidos, todo un gran éxito para el recién llegado al país de los sueños, aunque no sería su trabajo más galardonado, pues ese honor se lo llevó Amadeus, que logró ocho estatuillas de la célebre Academia y también se hizo con el Oso de Oro del Festival de Berlín, para acabar su carrera con Los fantasmas de Goya.

Amadeus se filmó en Praga, no por casualidad: Forman pensaba que la capital checa, en 1985, se parecía más a la Viena del XVIII que la capital austríaca que ha llegado a nuestros días, y en ella aparece una de esas referencias culturales que uno encuentra cada vez que se adentra en el mundo teatral por tierras checas, el Teatro de los Estamentos, donde estrenaban, en 1787, Don Giovanni.

Forman fallecería de forma repentina a los 86 años el 13 de abril de 2018. El sello fue obra de Eva Hasková, formato horizontal 40 x 23 mm, impreso en offset, hojas de de 50 sellos y una tirada de 750.000 ejemplares cuya circulación se inició el 16 de febrero de 2022.

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