Publica tu libro con Letralia y FBLibros Saltar al contenido

Canto a la vida 4.0, de Gaspar Pugliese Villafañe

jueves 21 de septiembre de 2023
¡Comparte esto en tus redes sociales!
“Canto a la vida 4.0”, de Gaspar Pugliese Villafañe
Canto a la vida 4.0, de Gaspar Pugliese Villafañe (Caligrama, 2023). Disponible en Amazon

Canto a la vida 4.0
Gaspar Pugliese Villafañe
Poesía
Editorial Caligrama
Sevilla (España), 2023
ISBN: 978-8419808325
114 páginas

1

La forma del poema. Su manera de verse en el papel, en la pantalla. La manera de moverse mientras es leído su cuerpo interior, lo que contiene, porque se trata de poemas con forma, con un destino cierto, como es hablar de todos los temas, fabricar realidades desde las ilusiones que el ojo es capaz de crear.

La vida es cuestionable, pero es cantábile. Se canta, se escudriña con la voz que la lee. Y desde esa perspectiva, desde la que nos ofrece la anatomía de estos poemas, el lector hace de su vida una multiplicidad de eventos, acontecimientos, de preguntas que hacen de títulos para que —desde la mirada que ausculta el mismo poema— se pueda abarcar una o muchas respuestas. De allí entonces la vida, tan extensa en experiencias, pero tan corta en tiempo.

En este libro, en estos poemas, mejor dicho, el autor mueve las fibras de todos los temas, desde la ambigüedad hasta la certidumbre, porque todo es posible, todo vale desde el instante en que el poema se abre como una puerta hacia un lugar ignoto, hacia un precipicio o hacia un prado.

Cada texto es un canto, un eco abreviado que revela la fuerza de cada imagen.

La forma del poema, otra vez, simula un instante, la recreación de un tiempo que revela la intuición o la presteza de quien lo ha escrito, de quien lo ha sufrido o gozado: se escribe para convenir con las palabras, para descubrir u ocultar secretos. O para inventarlos.

Esa es la vida y su canto.

 

El autor sabe que habrá una sola mirada sobre la forma, pero muchas acerca del contenido de esa forma.

2

La forma uniforme del poema concita la curiosidad de quien la aborda: el lector asume la lectura desde la mirada uniforme, pero multiforme temática. El autor, quien se vale de esta manera de incitar la lectura, sabe que habrá una sola mirada sobre la forma, pero muchas acerca del contenido de esa forma.

Una línea alargada, un verso más extenso, le hace base al poema: en su clima los diversos asuntos que el poeta registra como hallazgos, como descubrimientos, y son preguntas o afirmaciones, salutaciones, nombres que se mueven en los textos, vivos, tensos, aligerados por la misma forma cóncava, convexa, de copa aligerada por la sede de las palabras.

El hombre, el que escribe, pregunta: “¿Y cómo va el jardín?, ¿por qué escribes versos?, ¿para quién canta la mirla?, ¿qué te llevas del mundo?, ¿qué le dejas al mundo?, ¿a qué le temes, Camelia?, ¿qué es la gloria?”. Y así hasta verter preguntas en el mismo cuerpo del poema como respuestas, como esguinces que la misma vida no puede o no quiere responder. O responde con el tiempo en la mira, con el tiempo como sustentación del mismo poema: “El poder de la rosa”, así comienzan las afirmaciones, como el ícono, con la representación o el referente del afecto, celebrar la flor y su jardín, develar el universo todo mientras un poema registra una pandemia, la de Covid-19, y sus efectos.

No para el autor de revisar el mundo. Desde su yo inquieto. Desde su travesía por las palabras, que son la vida, la cantada, la celebrada, la homenajeada a través de las voces o ecos que percibe. Y entonces, la existencia se expande mucho más: “La loca” y sus designios. “El mar” y su poder. “La luna” y sus imantaciones. La resurrección. “La vejez” o el fin. Que es el comienzo, los distintos temas o respiraciones del poema.

 

3

Una dinámica temática augura la suerte del lector. Se sumerge. Sale airoso. Retorna a la realidad, húmedo de palabras. Retorna a la vida que se agita en el afuera del poema. Y vuelve a él, a sus registros, a sus tantos ahíncos, a sus tantas revelaciones.

El poema, el poeta, quien traza el paisaje multiplicado, sigue respirando desde las preguntas y las respuestas.

Ese canto a la vida no termina. Es inmanente, trascendente.

Alberto Hernández

¡Comparte esto en tus redes sociales!
correcciondetextos.org: el mejor servicio de corrección de textos y corrección de estilo al mejor precio