Lecturas de poesa en apoyo a afectados por el volcn en La Palma

Saltar al contenido

Cuatro poemas

miércoles 6 de diciembre de 2017
¡Compártelo en tus redes!

La niebla fluvial

La niebla cobija el rostro inmóvil del río dormido
Los pájaros cantan a orillas del barranco
Y alegran el despertar del alba con sus trinos
Irrepetibles
Un mosure gigante avanza al ralentí
Hacia rumbos desconocidos
Se mueve inexorable con sus tapices de Bora
Y los primeros peces del amanecer
Saltan contentos y exhiben
Sus impúdicos brillos al trasluz de los lentos
Rayos del astro fluvial.

 

Mujer levitando

Mujer que levitas en las tardes de marzo
Yo cuido de ti y velo tu duermevela
A la luz de la resolana
Un tenue hilo crepuscular
Dibuja tu rostro
De náyade que boga mis aguas
Tranquilas
De los lunes ingrávidos
Yo te celebro festivo tu indómita
Belleza inaudita
Y tú vas y regresas de tercas advertencias
Cuidando tu espacio vespertino

 

Pretéritos de otra luz

He aquí el reino que impera en mi vasto dominio
Estas son las señales de las antiguas banderas
Agujereadas por los vendavales de la discordia
Por aquí pasaron los ojos desorbitados de las hordas
Desquiciadas sedientas de implacable venganza
En estas dilatadas sabanas empalaron a los que osaron
Desafiar los dominios seculares
Del dogma
En las márgenes de estos confines
Ondearon las banderas del rey y los gritos
Estrangulados de sus súbditos harapientos
Aquí permanecemos gritando la agonía
Mientras llega el clarear del día
Seguimos siendo la promesa postergada
De las legiones de los preteridos
De los escarnecidos y vituperados
Somos los herederos del triste vilipendio
De los conventos clausurados
De la paz de los sepulcros y los jardines
Marchitos
Esta tierra se ha secado
Y de sus entrañas brotan espinos
En cuyo seno brotan crucificados
Horizontales irguiéndose hacia las orillas
Del mundo

 

Yo soy un pájaro

Por las tardes cuando el sol
Comienza a ocultarse lentamente
Y se hunde parsimonioso como una
Hostia incendiada
En el fondo del inmenso cáliz
Horizontal de agua dormida
Yo comienzo a cantar y me
Convierto en un pájaro
Sobre la rama temblorosa del
Mangle movido por la brisa
Que estremece las hojas bañadas
Por la última luz del crepúsculo
Acuático
Yo canto a los peces que saltan
Y suben a la superficie del agua
Dulce a escuchar mis trinos de
Lentos atardeceres que se ocultan
Tras la espesura del agónico horizonte

Rafael Rattia
Últimas entradas de Rafael Rattia (ver todo)