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Quien escribe esta nota lo hace sobre la lápida de un desconocido. Los muertos no descansan en paz, duermen sus respectivas borracheras, ratones o resacas eternas mientras una mata de mango se desgaja en pasiones sobre la cabeza de unos vivos que entierran a un sujeto que, por supuesto y por su tono, acaba de morir. Digo por su tono porque los demás difuntos, veteranos de guerra infinita, no lo dejan entonar bien su canto de arribo al mundo de los acostados, donde nadie usa colchón, pero sí mucha pasión ósea.
En estos avatares, en estas filofísicas circunstancias, se encuentra Jaime Ballestas, a quien apodan el Otrova Gomas ese, ese que anda por ahí, entre reencarnaciones, sepelios y camposantos jurungando matrices de opinión, que no de recién salidas de la sala de parto. No, cómo se le ocurre, si estamos hablando de recién enterrados. No digo yo, pues.
Escribe muy jocundo, rotundo y profundo, como una fosa, nuestro escritor, quien sabe de ultratumbas por aquello de que se acerca y mira las caras de los dolientes y luego escribe unas recetas de entierro la mar de inteligentes, de río, laguna y océanos de mucho talento.
En estos Pequeños avisos de ultratumba, el también autor de Concierto subterráneo nos aproxima al placer de sabernos cercanos al final de partida, como dijo el otro sobre un escenario. Y así, entre brevedades fúnebres, tanto porque la realidad es más viva que la muerte, el autor Ballestas y Gomas, que también es Jaime y Otrova, nos regala este presente, hermoso y bullanguero, para disfrute de nuestros días más tristes que un Bolero de Ravel o más alegres que una cumbia sandunguera.
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Una vez leídos estos avisos publicitarios, redactados en una lujosa oficina con féretros, candelabros, sillas, cafecito, velas y demás yerbas enlutadas, el lector podrá felicitarse y darse a la mala vida, a sabiendas de que la que viene será muy buena, ya que no será necesario andar de preocupación en preocupación: que si la tarifa del gas, la del agua, la de la electricidad, el pago de condominio, el precio de la gasolina, el de los medicamentos, sin, por supuesto, dejar por fuera el de la pastillita azul que tanta falta hace a la hora de la muerte orgásmica. Y nada, todo bien.
De manera que, como decía Uslar, amigos invisibles y no tanto, porque los enterradores y los dolientes aún se pueden ver, no dejen de leer a Jaime Ballestas o al otro que él representa, ese heterónimo que ni Pessoa se lo gasta.
Se los dejo aquí para que se los vacilen, pero eso sí, con mucho respeto y consideración, porque estamos en un velorio. Y con el permiso de su autor, lean, lean:
Urgente. Motivo de reencarnación, vendo urna de caoba con agarradera de bronce y bien acolchonada. Puedo sacarle los restos de gusano con los que me he alimentado durante estos tres años. Informo en josekilon@yahoo.cielo.
Muerto de cierta edad solicita señora como dama de compañía y para que mantenga el local, adentro y por fuera. Buen sueldo. Trato considerado y vacaciones una vez al siglo. Dejar nota con foto en la parcela 4-q del cementerio de Maracaibo.
Por motivo de nuevo ataque de catalepsia, boto a cualquier precio lujoso hoyo sin uso en el Cementerio General del Sur. Buena profundidad. Lugar inmejorable fuera del tráfico y con avispas que alejan a los profanadores. Preguntar en la administración por el señor del entierro suspendido tres veces.
A causa de pronta incineración, liquido cabellera intacta, seis muelas sin caries, puente de platino con un colmillo, dos fémures y un peroné, todos impecables y ya fumigados. Igualmente alquilo clavícula un poco deteriorada. Verlos es comprarlos.
Informan al 65789899. Dejar mensaje escrito porque ya no atiendo llamadas.
Muerto de hambre solicita comida. Trasmitir en vivo las ofertas serias.
Vendo mis cenizas para abono. Tratar con interesado a las 2 de la madrugada en el Cementerio del Este. Preguntar por la sombra que camina sola.
Millonario que logró llevarse toda su riqueza a la tumba presta dinero en hipotecas de primer grado, a vivos o a muertos. Comisión de 70%. Intereses a convenir. Indispensable garantía inmobiliaria en la capital. Para solicitudes pasar de madrugada por panteón de familia Lukas. Cementerio del Sur. Dejar número de teléfono o dirección para visita personal.
Cadáver desempleado, discreto y con sábana propia, ofrece sus servicios para trabajar en casa o mansión del Este, cuidar entierros, salir de noche o jalar pies. Excelentes referencias. Falucho. Sólo atiendo por WhatsApp.
¿Le chirrea la tapa de la urna cuando sale? ¿Se le oxidaron las cadenas? ¿Manchas de grasa en la sábana mortuoria? ¿Filtraciones en la urna? Llame al maestro Giuseppe y él resolverá su problema. Garantía de doscientos años.
Conectarme vía Sra. María, la espiritista de Catia.
Por ya no quedar nada de mí, traspaso gusanos y larvas de todo tipo. Corredores y bachaqueros abstenerse.
Mercado de reventa de CLAPS. Llevar carnet de la Patria, puede ser de los falsificados.
Hampón vilmente asesinado en el trabajo liquida el plomo de veinte balas de ametralladoras y tres de pistola, ideal para linotipo que aún funda letras para periódico o recargadores de balas. Interesados solicitar a Perico en la Cava 4 de la Morgue.
Momia seria solicita alma de oportunidad. Pago en tela. Pensar en muertos del pasado por tres días seguidos y le conecto.
Fábrica de polvo solicita gente que ya se haya convertido en ídem, para trabajar en salón de belleza. Sueldo inmejorable.
Informan Salón de Belleza la Rubia negra. Avenida Victoria.
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