Saltar al contenido
Uno o dos de tus gestos, el más reciente libro de cuentos de Jorge Gómez Jiménez, editor de Letralia

Miguel Otero Silva, por Argenis Martínez

lunes 15 de noviembre de 2021
“Miguel Otero Silva”, por Argenis Martínez
Miguel Otero Silva, por Argenis Martínez (El Nacional, 2006). Disponible en Amazon

1

Los relámpagos de la memoria me devuelven a aquella escena en que Miguel Otero Silva y Jorge Dáger tomaban unas cervezas para disipar el calor en La Encrucijada de El Sombrero. Esos flashes se repiten constantemente como un sueño y me convocan a decir lo que vi o creí ver cuando mi padre se acercó a saludarlos y, ellos dos, amables y sonrientes, le extendieron las manos y le ofrecieron algo de beber. Un refresco para el niño y una cerveza para el catire. Mi padre rechazó la oferta y aceptó un café.

Esos relámpagos han traído estos truenos, porque se han convertido en palabras zumbantes en mis recuerdos, en palabras cuando papá hablaba de Casas muertas, Oficina Nº 1. O se emocionaba cuando nombrada a Gallegos a través de Doña Bárbara o Cantaclaro. Igual cuando decía de Las lanzas coloradas, de Arturo Uslar Pietri. Con tanta vehemencia que aún lo escucho bajo el cielo extenso del llano, sobre todo cuando pasábamos por Ortiz: “Aquí nació Casas muertas y de aquí partió esa historia para Oriente, para que naciera la novela petrolera Oficina Nº 1”.

 

2

Ahora, nuevamente, tengo a MOS muy cerca, cara a cara, de mano del periodista y escritor Argenis Martínez, quien ha escrito la vida del también periodista, novelista, poeta, humorista y político para la Biblioteca Biográfica Venezolana del diario El Nacional (Editorial Arte, Caracas, 2006).

Se trata de un libro en el que MOS viaja por estas páginas desde el lunes 26 de octubre de 1908, en la Barcelona venezolana, en el estado Anzoátegui, donde nació, hasta su muerte en Caracas el 28 de agosto de 1985. Desde ese mismo instante Argenis Martínez inicia su estudio sobre la existencia de este hombre que ha dejado una marca imborrable en el mundo cultural nacional, un legado que continúa siendo parte de la memoria, de las referencias de quienes tienen en la literatura, el periodismo, la poesía, el humorismo y la conciencia de país puestas en el rostro y espíritu de Miguel Otero Silva.

 

Por este libro pasamos todos porque los libros de MOS se siguen leyendo.

3

Por este libro pasa parte de la historia contemporánea de Venezuela, porque MOS fue uno de sus protagonistas al enfrentarse a dictaduras como las de Gómez y Pérez Jiménez y denunciar los atropellos de quienes en democracia se creyeron superiores al resto de los venezolanos. Toda una existencia dedicada a escribir, a vivir plenamente las letras y la existencia de la gente que siempre quiso elevar los valores humanos del país.

Por este libro pasan muchos personajes, muchos lugares, muchas aventuras que Argenis Martínez supo investigar para armar un volumen donde el lector se regocijará de saber que muchos fueron los legados de este hombre cuyo nombre seguirá sonando en el espíritu de Venezuela.

Por este libro pasamos todos porque los libros de MOS se siguen leyendo. Porque la presencia del diario El Nacional, perseguida, acosada y confiscada por la actual dictadura, no dejará de ser una propiedad de todos los venezolanos.

 

4

El índice del libro nos entrega los siguientes capítulos: “Del mar y del río”, “Pasos previos”, “La Universidad y la política”, “Los caminos externos”, “Fracaso y exilio”, “De París a Trinidad”, “Días de regreso y lucha”, “Entre el despertar y la clausura”, “De la tierra y la poesía”, “Días de mar”, “Periodista en Nueva York”, “México, La Habana y Bogotá”, “El columnista de El Universal”, “De Bogotá a Caracas”, “La fundación de El Nacional”, “De un golpe al otro”, “Se hace camino al andar”, “El hombre solitario”, “Semana Santa en Macuto” (tomado de Sinfonías tontas, 1942).

Un libro que nos busca como ciudadanos nacidos para continuar la lucha en procura de la reconstrucción de un país humillado.

Contiene igualmente el libro la cronología de Miguel Otero Silva y la bibliografía esencial.

El índice mismo sigue el curso de la vida y aventuras de Miguel Otero Silva en procura de lograr el triunfo de la democracia. El alcance de ésta como bandera de libertad y progreso.

Su existencia estuvo dedicada a ilustrar desde las páginas de sus libros y desde el periódico que fundó con su padre y Antonio Arráiz.

Un libro necesario en estos días de tragedia nacional. Un libro que nos busca como ciudadanos nacidos para continuar la lucha en procura de la reconstrucción de un país humillado por tantas tropelías de algunos de sus hijos y de los tantos delincuentes extranjeros que han sido marcados por la justicia internacional. Un libro escuela donde la Venezuela del pasado y la del presente se une para decirnos que es preciso seguir el ejemplo de sus mejores hombres.

Alberto Hernández