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España: ¿dónde está Federico?

lunes 25 de junio de 2018
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Federico García Lorca

Si pudiera llorar de miedo en una casa sola,
si pudiera sacarme los ojos y comérmelos,
lo haría por tu voz de naranjo enlutado
y por tu poesía que sale dando gritos.
Pablo Neruda, “Oda a Federico García Lorca”.

Entre mis primeras influencias, me reconozco en García Lorca, la gitanería de su poesía, el ritmo pegajoso del granadino, el romance con la palabra, el encabalgamiento de su musicalidad y, posteriormente, Poeta en Nueva York, su grito en la ciudad de los rascacielos.

No soy el único iniciado con la poesía del duende andaluz, ni el último en subir al tren multicolor, trágico, alegre del verso espléndido de Federico García Lorca.

Un piano de luto negro / para el poeta y su poesía rota / en el negro espanto / del poema /No te mires al espejo asesino / España sin memoria no olvida / al gusano ladrón del fruto / de la vida / en el amanecer oscuro de la muerte (RG).

Leo con sorpresa en torno a la demanda que hace un grupo prominente de intelectuales, científicos y artistas del mundo, a la Academia Sueca, de otorgarle el premio Nobel póstumo al poeta asesinado por el rabioso franquismo. Sí, es esta sorprendente petición la que motiva estas notas al paso, una noche en el trópico, no como un ejercicio más, sino como una profunda y genuina inquietud relacionada con un autor que nunca he olvidado y que tengo presente más allá de mi memoria.

¿El premio Nobel hará más universal al universal andaluz?

García Lorca le pesa a la España indolente que no ha encontrado sus restos, para que descansen en paz y el respeto se enseñoree sobre la tragedia. Esta encomiable petición literaria, merecida sin duda por el poeta y dramaturgo excepcional, debiera ser al gobierno español suficiente razón para que inicie de inmediato la búsqueda de sus restos con información que debe existir en las esferas del franquismo.

España necesita descansar en paz y la poesía fluir hacia una nueva esperanza. ¿Es muy hondo y ciego el pozo de Víznar donde cayó el olvido, la humanidad tronchada de este poeta que enlutó la viudez de España hasta nuestros días? ¿Saldrá la historia de ese barranco ignominioso a contarnos la verdad, algún día?

Rolando Gabrielli
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