No sabría precisar qué me agradó más: Talvez fue la nota que acabo de leer, o el deseo de leer la novela que genera esta nota. Aunque probablemente sea la identificación que me produce el personaje en que centra la novela. Una historia tan repetida de tantos que al terminar nuestra vida laboral, volvemos al terruño que nos vio nacer. Con una carga mucho menor de lo que cargamos cuando estuvimos activos y en la tarea de ganarnos la vida en aquel presente y el actual, mucho más mesurado y tranquilo.
Sinseras felicitaciones a Alberto Hernández y a Letralia por darnos esta oportunidad

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