Saltar al contenido

Los ensayos de Salvador Montoya
(luego de leer El fenómeno de los inusuales: estableciendo mentalidades de avanzada)

lunes 22 de septiembre de 2025
¡Comparte esto en tus redes sociales!
Salvador Montoya
Montoya vive descubriendo, sueña tropezándose con los sueños y las pesadillas del tiempo. En su libro concurren todos y un casi todo total.

1

Bien lo dejó dicho Michel Eyquem, el casi conocido por una minoría como Montaigne, uno de los padres de una forma de escribir el mundo: “Ensayar es descubrir todo esto, analizarlo, medirlo, aquilatarlo; atribuirle ley...”, y bien queda dicho del trabajo que Salvador Montoya (Calabozo, Guárico, 1986) ha publicado con el título El fenómeno de los inusuales: estableciendo mentalidades de avanzada. Para el gusto de este lector, sólo habría titulado con la primera frase que lleva el tomo en la tapa. Pero ese no es el caso. El asunto nos contiene, precisamente, en el carácter ensayístico de esta obra en la que hay de todo, se analiza ese todo, se mide y se aquilata, además se le atribute “ley” a través de la reflexión, mediante un conocimiento de lo que se está tratando, mediante una cultura literaria que dispone del nombre de Salvador Montoya, quien se desplaza por los diversos temas que lo atraen, que le confiscan tiempo de cualquier ociosidad para dedicarse a pensar, a elaborar tesis, a consagrarse en la escritura, a verse cara a cara con muchas realidades, con personalidades, conductas, historias, filosofías, intenciones y pasiones que en el humano ser se hacen presentes a diario. Este es un libro de ensayo, entonces, como lo señala el nacido en Montaigne, ese tal desconocido Michel Eyquem, quien en sus obras completas el mundo es un todo que se hace uno para disipar dudas o crearlas en beneficio del pensamiento.

Montoya vive descubriendo, sueña tropezándose con los sueños y las pesadillas del tiempo. En su libro concurren todos y un casi todo total: escritores, filósofos, políticos, pensadores, pero también situaciones, anécdotas, citas bibliográficas, retribuciones de tantas lecturas que lo han convertido en un hombre culto, capaz de regalarnos todos los datos de esos personajes que escriben o escribieron y siguen pensando y que son parte de su propio pensamiento como buscador de secretos, relatos, títulos de libros bien leídos, mentiras que son verdades porque la literatura así lo exige, a decir de Vargas Llosa, pero también se nos muestra el hombre preocupado por este tiempo que no se ha podido dejar atrás su pasado, positivo o negativo, violento o afable, inteligente o torpe. Todo está en este magnífico libro del joven Salvador Montoya, nacido en el Llano central de Venezuela, pero con los ojos puestos en la cultura universal, sin dejar de trabajar el contenido de nuestra realidad nacional pretérita o presente.

 

2

Inusual se debate entre lo insólito, poco común, que muchas veces no es esperado. Que puede sorprender. Alguien o algo inusual es aquello o aquel que no es del diario consumir. Digamos entonces que Montoya anda en búsqueda de lo que muy poca gente busca o indaga. El común sigue siendo el todo, el que se hace de la totalidad mediante una mirada opaca. El que poco busca o quiere mirar es aquel que anda en la superficie. Bien lo expresa Montaigne en su ensayo “De la fuerza de la imaginación”: “Son de aquellos que experimentan gran intensidad en la imaginación, la cual, si afecta a todos, trastorna a algunos. De tal modo que me impresiona, que procuro huir de ella por imposibilidad de resistirla”. En este sentido, el gascón está apegado más a una realidad que a la imaginación creadora. La imaginación suele trastornar, elevar el ego o hacerlo tan transparente que pasa inadvertido. Es inusual ser creador de imágenes, de libros, de poemas, de teatro, de novelas, de lirismo musical... es inusual ser artista. No obstante, se puede ser usual siendo inusual para pasar como invisible, como una suerte de budismo inexpresivo. Y lo fenómeno lo insertamos en lo prodigioso, rareza, milagro o portento. Es decir, lo positivo humano, lo admirable, lo que se debe imitar. Pero en algunos casos, para contrariar el mismo título, lo que no se debe imitar en algunos sujetos apegados al poder, al ego inflado, a la tutela del yo.

Este libro, en consecuencia, es un libro inusual, inclusive por su mismo título, toda vez que es usual tratar de usarlo de manera poética o elusiva para provocar en el lector otras sensaciones. Este título conduce a la reflexión directamente, a un estudio o registro de lo que se ha dicho o silenciado. Esta obra menciona a autores del pasado y a autores del presente inmediato, como un reconocimiento tanto a sus trabajos como al esfuerzo de darse a conocer a través de los mismos lectores. Pero igual es un libro que piensa, que hace pensar, que entra en el curioso de sus páginas y las ennoblece al saberse parte de ellas. Poetas, cuentistas, ensayistas, sujetos o actantes de la realidad social, cultural o política ocupan parte de sus páginas. Inusual sería dejar de leerlo y que Montoya pase a ser un usual escritor, cuando en realidad es también un hombre que escribe para no serlo, para no pasar inadvertido, para vivir lleno de palabras, de preguntas, de mundo, del global y del de su ombligo local, de su patria chica, la que lo ha transformado en una mentalidad avanzada.

 

3

Dos extensos prólogos dan cuenta de este libro. En ellos se recogen las ideas vertidas en cada uno de los ensayos de este tomo del escritor calaboceño. De modo que no será necesario ahondar más en ellos porque sería alejar el buen decir de los prologuistas, quienes hicieron un estudio profundo de esta obra.

Los veintiún títulos que le dan cuerpo al tomo son: “Andar tras la pregunta”, “El delito de las proposiciones”, “Estableciendo la mentalidad de gobierno” I y II, “Los códigos que rompen el molde” I y II, “Estrategas de la esperanza”, “El tránsito vital de Alberto Hernández”, “La guerra de los futuros”, “El liderazgo del poder”, “La pasión de Tío Conejo”, “Sagaces por dentro, sagaces por fuera”, “Los buscadores de la luz”, “Las mentalidades del dominio”, “Gobernando con los sueños correctos”, “La travesía de ser diferente”, “Las tres profesiones imposibles”, “Las mentalidades de la superación: ideas y poder en Venezuela”, “El principio analema”, “La mística de la nochebuena” y “El fenómeno de los inusuales”.

(Salvador Montoya es egresado de la Universidad Rómulo Gallegos como licenciado en Educación. Ha ejercido la docencia en las asignaturas de inglés y ciencias sociales en distintas instituciones educativas).

Alberto Hernández
Últimas entradas de Alberto Hernández (ver todo)

¡Comparte esto en tus redes sociales!
correcciondetextos.org: el mejor servicio de corrección de textos y corrección de estilo al mejor precio