Recibe 2020 con 20% de descuento en corrección de textos y corrección de estilo
Saltar al contenido

Indicios de antemano

lunes 15 de marzo de 2021
¡Compártelo en tus redes!
Textos y fotografías: Wilfredo Carrizales

1

Indicios de antemano, por Wilfredo Carrizales
Fotografía: Wilfredo Carrizales

De antemano, los incidentes principian con sus huellas. La realidad ya se quiere bastante. ¿Y la ocupación de las esperanzas? Se entrega a otro asunto, boda o funerales. No puede revelarse nada: los hechos siguen su rumbo hacia el vacío y del vacío brotan las precedencias.

 

2

Mi espacio de siete décadas y el mundo perpetuado, mas no mi época. Mi cognomen se sitúa en una genealogía signada por las extremeñas actitudes. El hijo y sobrino de maestras tuvo conocimiento precoz de las razones de las cosas. Los amigos del padre aseguraron los usos mundanos.

 

3

Las tareas dejaron las actas de lo ocurrido. El afán no produjo víctimas. El hombre depende de su voluntad: basta que lo quiera. ¿Qué dificultad no se responde con mayor esfuerzo? Un programa se desgrana en puntos: unos resultan acertados; otros acaban en el desagüe.

 

4

Diez notas soldadas al papel y la música apenas suena. Lo que cualquiera con un utensilio de adorno resolvería de modo satisfactorio. Dentro de una molleja también puede haber buenos ritmos. Sólo faltaría el inventario de las melodías. ¿Cuáles? Las que no ocasionen gastos superfluos.

 

5

Avanzo hacia el estado oficial de la sonoridad de la sonrisa. Mis orejas se amplían con el porvenir que les aguarda. Las tristezas muy seguidas hacen daño en los tímpanos. Entonces camino por la senda de las sonatas y callo mi conciencia entre susurros.

 

6

Me asiste la causa de tener servidores, pero que no formen parte de un séquito que me siga a todas partes. Necesito asistentes que al mismo tiempo sean discípulos que aprendan a manejar las servilletas. Uno se escolta a sí mismo con humildad, mas alguien ladra y quiere ser can.

 

7

Doy rienda a la misión que me lleva en bajada. Soy el emisario que obra con cierta obstinación. Me desempeño con una resistencia que no estropea. Si muevo los dedos y los brazos al mismo tiempo, ¿implica ilicitud? Como un excelso apóstol dispongo mi dinero en un cuerpo que se construye a diario.

 

8

Las apariencias me llevan a los gestos y éstos, a la configuración del influjo. Acepto, a duras penas, mi valimiento, empero no se me hiende la energía. Mi esfera de influencia se prolonga hasta lo inevitable y mis humos trepan a las nubes y compaginan un misterio de ocasión.

 

9

Por completo acierto en la legalidad de las confusiones. Las abstinencias me provocan temor de emigrar a otros mundos. Mi sistema consiste en surtirme de buenos alimentos que redunden en exquisitos platos. De una perfección acabada, las calumnias intentan torcerme y evado esa intención.

 

10

Indicios de antemano, por Wilfredo Carrizales
Fotografía: Wilfredo Carrizales

He descubierto direcciones colaterales en el rumbo de mi devenir. No me importa la gama de sus cualidades, sólo me atañe lo que toca tierra. Un árbol crece y ésa es su constancia; un idiota se mece y ésa es su vanidad. En el cruce de caminos quien porta la cruz no cree en la luna.

 

11

Me apetece un vino entre barajas y muerdo la medida tardía. Dentro de esa crónica me desplazo a ciencia cierta. Intervengo la armonía en la etapa más inaudita y al borde del juego caigo en mi propio olvido. De milagro me pilla la imagen que devora ensaladas. ¿Qué nociones debo compendiar?

 

12

El sabio sale al raso y se descasta. El amigo comercia con letras y está dispuesto a morir. El suboficial guerrea, a gusto, debajo de la cama. El instruido abusa de las estridencias. Cuatro personajes que irían felices a los exámenes para medir los estados de gracia, pero que saborean que la lluvia no se precipite.

 

13

Abundante rojez sobre el apellido furioso de la que se perdió. Luego declaró un incendio a las puertas de un hogar que no era el suyo. Rió a carcajadas mientras los bomberos retiraban los cadáveres. Ella se hizo prisionera de su coyuntura y ahora deambula sin lograr distraerse.

 

14

Precisamente entonces nacieron: eran los arquetipos de la constancia del origen. Establecieron moradas, despojaron cámaras, no completaron familias. Así se sintieron auténticos, con la fama pegada a sus traseros. Nunca se identificaron entre sí, aunque experimentaron similares defecciones.

 

15

El representante del difunto amonestó al ajusticiado por quedar tan inmóvil. El cadáver se hizo cargo de su función incómoda. Los parientes de la víctima jamás llegaron al velorio, mas se sabe que suspiraron y gimieron ante un pozo negro. Tales cosas ocurren con el favor de la municipalidad.

 

16

¿Quién sube las gradas al tiempo que se seca el sudor con un trapo? ¿Quién está arriba y lo reprende? ¿Quién omite los plagios y se sienta a recoger las salivas del prójimo? Hay un arreglo general para apoyar todos los arqueamientos y entregar las varillas que carezcan de fechas.

 

17

Se acechan las agujas pequeñas de los relojes. A menudo las horas gobiernan los terrenos y enferman. Sin cesar, los almanaques contemporizan con los vientos y les ponen precios a los deleitables. ¿No es así? La casualidad arrebata las épocas con su espíritu tendencioso. 

 

18

La humedad no suele ser sarpullido, sino sardina en su corriente brusca. Se mira lo mojado con visión de oculista, luego se mantiene el derecho a abjurar del suceso. (Recuerdo, de pronto, una esfinge de león que sobrevivía en medio de lo acuoso y sus rugidos hacían llorar).

 

19

Postrado de hinojos trasplanto las hierbas para las pulgas, para que las corroan a placer. Echo suertes sobre las briznas de mis cabellos y simulo proclamar la universalidad de los portentos. A lengüetadas, pruebo los esqueletos a mi alcance y les doy nombres póstumos para que se marchen felices.

 

20

Indicios de antemano, por Wilfredo Carrizales
Fotografía: Wilfredo Carrizales

En mi casa de piedra, claves de fineza para principiar las notas y claveles que se arrancan los pétalos para sonar con excelencia. El picapedrero sufre de mengua o de meningitis. Es cieno lo que trasporta el topo debajo de los cimientos. El musgo se inscribe alertado por los malos espíritus.

Wilfredo Carrizales
Últimas entradas de Wilfredo Carrizales (ver todo)

Recibe 2020 con 20% de descuento en corrección de textos y corrección de estilo