Servicio de promoción de autores de Letralia Saltar al contenido

Sol y sombra

lunes 27 de noviembre de 2023
¡Comparte esto en tus redes sociales!
Textos y fotografía: Wilfredo Carrizales
Sol y sombra, por Wilfredo Carrizales
Fotografía: Wilfredo Carrizales

I

1

Aún había sol en el pasillo y el lugar se elongaba para fijarse y radiar más. La altura no determinaba el meridiano y sólo a una virgen maniquea le pesaba el calor. La piel se le tostaba con disimulo, aunque su apariencia no se correspondía con la hinchazón de sus senos. ¿La astronomía era de su competencia algo inmediata? Sol y sombra por donde se quiera y la expresión de ella nunca se sabría: su rostro quedó reducido a una vacuidad sin nombre ni aliciente. Pensara lo que fuese, sus frases jamás pudieron completarse y quedaron reducidas a unas cenizas de lástima y despilfarro.

 

2

El sol también se les sentaba a otros —transeúntes o sedentes— y los desafiaba a emprender posiciones calurosas hasta la fiebre. Ellos no suponían ventajas, pues las oleadas de fuego podían chamuscarlos de improviso. ¿Hubiera deseado alguien una antorcha, un quemador portátil de tela? ¿Le tenían miedo al pájaro solar que revoloteaba, de modo permanente, sobre sus cabezas? Empero la sombra no era perseguida y se ganaba su jornal con astucia y sumisión.

 

3

Antes que saliera el sol ya se había dejado caer una calentura para las alucinaciones. La molestia avanzó con pasos rápidos de brasas. El asunto aportó certezas de resistero, mas la solana comenzó a resollar muy temprano. ¿Quién ayudaría a los que sudaban tan copiosamente? ¿Quién les ofrecería un paño y un vaso de agua fresca? ¿Estaría todo perdido y el crepúsculo ganaría su puesto entre las imágenes del infierno? ¡Ni pensar en tomarse una copita de coñac con anís!

 

4

El horizonte se negaba a nacer bajo condiciones de sofoco degradante. Las horas corrían alocadas en busca de justicia, pero lo estuoso imponía su mandato. Los movimientos una vez uniformes se tornaron cúmulos de pasta que restallaban. (Un campesino presente aludió a las enseñanzas del girasol, pero su indicación cayó en el bochorno). Ni el sol —supuestamente de todos— mostró benevolencia y sus encajes se hicieron más hirientes y tostaron el entorno.

 

5

Astro vengador asando el sistema planetario, derrochando el flogisto de la combustión de los cadáveres ocultos debajo del subsuelo. Entusiasta y agresiva bola roja achicharrando cortinas, techos y sombreros. Y su faena parece no tener fin y ya una muchedumbre se dio a las corridas y a los lamentos en vano. Y el oro de la alquimia solar se derritió y descendió sobre pocas manos.

 

6

Ver las caras humanas y figurarse numerosos soles atizonados, moldeados por los heraldos de la canícula centuplicada. Rayos y coronas y el parhelio a la orden de la excesiva luminosidad. Cuerpos extendidos y soldados a sus protuberancias y a sus manchas. Y las papas, esa familia que se solaza con los vientos cálidos, soltando sus flores atezadas y sus bayas insoladas: carbón para los entierros, ardentía de la que no escapan los moribundos.

 

7

Solían los desacostumbrados armar solenoides obsoletos para sus colonias de hablantes, aficionados a los sofismas. En el solar de las sogas se volvían sumamente vulgares. Luego desde sus apogeos se alejaban afeitándose las testas. Mas la insolación los detenía para que no se solaparan y le escurrieran el bulto a lo que venía cayendo en desuso sin solemnidad.

 

8

Las hierbas ya no moran bajo los reflejos del solsticio. Lo circunsolar sólo es comprendido por unos pocos escogidos que se sientan mirando, sin moverse, los ocasos. Cuando ellos se cansan dan vueltas alrededor de un heliógrafo que les suministra una cofradía que se traslapa a la cortedad de los fotones y esto consuela, alivia, a los elegidos y los rayos solares trepan por sus cuerpos opacos.

 

9

Sale el sol y se ponen ofuscados los días. Los observadores entonces deciden hablar en más gratos momentos. Las temporalidades que pasan aumentan sus rendimientos para tratar de alcanzar el poniente. ¿Cómo llegan a la audacia? Todos lo ignoran. Sin embargo, sacan sus butacas intentando averiguarlo, pero fallan de modo irremisible y las piedras solares se vengan. Los corazones de los concurrentes se acercan a su ruina, a su eclipse térmico y se transforman en lanzaderas.

 

10

Ninguna lámpara de cuarzo: únicamente la mácula asoleada. Se alcanza a probar el puesto de la fotografía, mas no es joya lo que resulta de quemaduras. Los artificios separan los trapos domingueros y la rueda inalterable del brasero universal se dedica a aprovechar los focos de los termómetros. Los fluidos —vertidos en la calzada— se afogan y encandecen a las chimeneas breves y escondidas y a los nidos de las lagartijas dentro de las estufas.

 

II

1

Se altera la umbra y se le agrega el influjo del solano. Se acoplan las corrientes antiguas de los heliotropos y los guijarros sanguinarios. Las alas que podrían parar al sol se espantan ante las sombrillas que suenan. Los animales que se restriegan de las piernas —felinos asombradizos— aparecen en sus tránsitos más rastreros y muestran sólo sus cabezas consumadas. Se manifiestan los prodigios repropios, casi al nivel de la penumbra y lo somero de su efecto se sumerge sin socorro.

 

2

Umbráculos destinados a los seres que atraviesan las lindes de la quietud. Descanso para las siluetas que esbozan sus esquemas. (¿Por qué emergen rumores de hongos presos tras rejas olorosas a ombligos?). Hay maderos que cobran distantes el calor de sus esporas y después las ponen a circular sobre pantallas y otros arreglos se proporcionan entenebrecidos para que obscurezcan a las hermanas pardas de los huesos calcinados. (Apenas malasombras).

 

3

Nunca fue la sombra de un árbol aparente y la duda vino después. El alma alquiló su oscuridad para diseñar un motivo escabroso. Más se notaba la sombra de los ojos proyectados hacia el polvo aceitunado. Al amparo de una enramada se quita al sol su rabia y sus mordeduras.

 

4

Dando y dando sombra tanto de sí mismo como de la quimera que persigue. No hay pretexto ni asombro ante un punto originando tinieblas. La incertidumbre se manifiesta con suma claridad, a pesar de las nubes que merodean y amenazan con desplomarse sobre la callejuela que mordisquea.

 

5

Atraviesa apartado lo umbroso, sin trámite ni ondulación. Se encubre la orilla de las fauces del desasosiego, una vez dejada atrás lo frondoso de la ilusión. En secreto lloviznan las axilas de los muertos y del cielo brota una luz de hembra ejecutada. Senda sombría expuesta a los vaivenes de lo melancólico. En el ínterin, se ahonda la agonía de un pérfido adivino.

 

6

Girándula con la naciente sombra y muchos granos de sol se ponen a cubierto. (Una anciana pregunta: “¿Y cómo será la insolación de medianoche?” y nadie arrima un atisbo de verdad). Taciturno en el vicio, el dipsómano no se inquieta y finge un negro olvido.

 

7

Personaje naciendo a lo nuevo de sol y sombra y su ruego se ruboriza. Él cambia sus gafas y tramonta el reloj turbio no medible. El día se descuaja entre indicios de soledumbre y sobre un entablado corren las memorias secas. Entre barrotes innobles el verano sufre incluso.

 

8

También los soles se sientan a la sombra y trasudan y enmudecen. Suelen vivir dentro de su dureza y por momentos se apropian de las llamaradas extensas. Y aun indagan acerca de los paraguas de la umbría y no omiten gobernar sin sospechas a todos los horneados gratuitos.

 

9

Clave de sol en rotación y contorno de sombra opuesto a aquélla. Solariega estancia con dueños fortuitos. Llamada a lo denso para que relativice sus copos de redondas negruras. Alguien se aleja de la incandescencia y, no obstante, excede sus relámpagos de tenuidad y mácula.

 

10

Sombrajos que rodean sólo pocas cosas asiladas. Sollozos de un sol venenoso. Casos de las presiones rituales a ras del suelo. (Considérese un diagrama en donde sombra y sol se oxigenan de modo recíproco y en cualquier pared bullen vapores de un tinglado cercano, inverso, trasmutado).

Wilfredo Carrizales
Últimas entradas de Wilfredo Carrizales (ver todo)

¡Comparte esto en tus redes sociales!
correcciondetextos.org: el mejor servicio de corrección de textos y corrección de estilo al mejor precio