“El amor fingido del comandante Antúnez”, de P. G. de la Cruz
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Escritos acerca del tigre
(traducidos del chino por Wilfredo Carrizales)

martes 1 de febrero de 2022

Introducción

Contenidos

Escritos acerca del tigre (traducidos del chino por Wilfredo Carrizales)

Introducción, selección, traducción y notas: Wilfredo Carrizales

I

Del 1 de febrero de 2022 al 21 de enero de 2023 se extiende el Año del Tigre (Hu Nian). Desde la dinastía Zhou (siglo XI-256 a.C.) los chinos han designado los años según un ciclo formado por sesenta combinaciones binarias (pares con pares y nones con nones) de los diez Troncos Celestes (Tian Gan) con las doce Ramas Terrestres (Di Zhi). El primer año de cada Ciclo Sexagesimal (Liu Shi Jia Zi) se nombra con los dos primeros caracteres de ambas series, el segundo año con los segundos caracteres y así sucesivamente.

Este año 2022 le corresponde al año Ren Yin. Cada año del calendario lunar suele designarse con el nombre del animal respectivo en las doce Ramas Terrestres. Así, el año 2022 es el año del tigre, con el elemento agua en su forma yang (principio masculino, activo y positivo) unido en esta ocasión a este animal. Según los astrólogos chinos, este año traerá consigo rasgos peligrosos y poco caritativos, precisamente por estar relacionado con el agua. Sin embargo, también puede ser un tiempo para la osadía, para la audacia y la grandeza. El tigre del agua simboliza la valentía, la fuerza y el rechazo de males. En la astrología china tradicional él es el menos temerario de los cinco posibles tigres (el del agua, madera, fuego, tierra y metal). No obstante, no pierde nada de su poder ni de su ingenio rápido.

 

II

El tigre representa a la tercera de las doce Ramas Terrestres (llamada yin). De este animal, dicen los escritores chinos que “…come a sus víctimas de acuerdo al calendario lunar y tiene el poder de planificar la región alrededor de su cueva para ser visitada según un sistema fijado. Si salta tres veces sobre su presa y falla, se retira. Sus víctimas llegan a ser demonios después de la digestión. Pero la carne de perro, se dice, intoxica a esta criatura parecida a un gato…”.

Conforme a la creencia china, el espíritu de una persona comida por un tigre le urge a devorar a otros. Aquellos a quienes han encontrado una violenta muerte entre sus fauces pueden retornar al mundo si, con fortuna, son capaces de asegurar un sustituto. Cuando un tigre muerde a una persona de tal manera que le sobreviene la muerte, el alma de esa persona le sirve al tigre como esclava.

 

III

Los tigres eran muy comunes en los tiempos antiguos (Marco Polo menciona en su libro los estragos que causaban en el nordeste chino) y aún se les encuentra en las provincias meridionales de Guangdong, Guangxi, Fujian y Jiangxi y en la región que denominaban los extranjeros Manchuria. Los más grandes de estos animales alcanzan una longitud de hasta tres metros.

El tigre es llamado por los chinos el “Rey de las Bestias Salvajes” y sus reales o imaginarias cualidades proporcionan materia para muchas metáforas que ningún otro animal llega a tener (v. gr. Hu bu: andares de tigre: aire marcial). Él es tomado como emblema de la majestad magisterial y la severidad, como el modelo para el coraje y la fiereza, lo cual lo caracterizaría semejante a un soldado; su presencia o rugido es sinónimo de peligro y terror. Su cabeza fue antaño pintada sobre los escudos de los soldados, sobre las tapas de madera de las troneras de las fortalezas para causarle pánico al enemigo; sobre las empuñaduras de los arcos y bordada sobre las vestimentas cortesanas como la insignia de algunos grados de funcionarios militares.

Las virtudes del tigre les son atribuidas a las cenizas de sus huesos, a la grasa, la piel, las garras, el hígado, la sangre, el semen… y otras partes y se usan como medicamentos para curar enfermedades. Se afirma que sus bigotes son buenos para aliviar el dolor de estómago.

El tigre aparece en numerosos objetos antiguos de bronce y en jarrones de cerámica. Él simboliza las hazañas militares y su figura se empleaba —y todavía se emplea— para proteger las puertas de las casas y los templos de los espíritus malignos. El Dios de la Riqueza era representado con frecuencia como un tigre.

La creencia popular le atribuye al tigre una muy extensa vida: mil años. Cuando llega a la edad de quinientos años, su color cambia al blanco. Sus garras son poderosos talismanes. El tigre blanco (bai hu) simboliza al oeste y como título le fue concedido por primera vez a un general de la dinastía Shang (siglo XVII-siglo XI a.C.).

Wilfredo Carrizales
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