correcciondetextos.org: el mejor servicio de correccin de textos y correccin de estilo al mejor precio

Saltar al contenido

Diálogos en tiempos del virus

¡Compártelo en tus redes!

Diálogos en tiempos del virus, por Vicente Adelantado Soriano

A modo de prólogo

Nacieron estos diálogos espontáneamente, si hay algo en la vida que pueda calificarse de tal forma. Con el virus, el coronavirus, su imparable expansión, y los deseos de atajarlo, se creó, y todavía persiste, un estado de histeria impropio de una sociedad que se dice avanzada. La expansión del virus ha puesto de manifiesto la fachada del hombre. La falsedad de sus avances en algunos aspectos. En el fondo sigue siendo el mismo que viene sufriendo pestes desde sus más remotos orígenes. Fueron muchas las personas mayores, por lo tanto, relegadas, olvidadas y sin nadie que se ocupara de ellas. Antes, ahora y siempre.

Surgieron, al mismo tiempo, los guardianes, los investidos de un cierto poder, quienes aprovechan la más mínima oportunidad para hacer cumplir las reglas por encima de todo, sin tener en cuenta nada más. Tienen una misión sagrada. Evidentemente a más de una persona le ha venido bien la pandemia para volverse más indolente de cuanto era. Y más insolidario. Y más autoritario, una forma como otra cualquiera de tapar las propias miserias. Sabiendo que todos vamos a morir, hay tal miedo a la muerte que termina por dar risa. Por eso mismo, los guardianes se volvieron contra cualquiera si ese cualquiera no cumplía con las leyes no escritas del momento.

El clima de violencia estaba asegurado. No, no ha habido muertes ni peleas callejeras. Han surgido necios desplantes, falta de respeto, de educación y de solidaridad. Histeria. Se recrimina individualmente aquello que se acepta en grupo: prohibido bajarse la mascarilla en un bar, pero se puede asistir, previo pago, a un multitudinario concierto.

Uno de los personajes de los diálogos, recriminado a voz en grito, en varias ocasiones, y por bajarse la mascarilla, precisamente, decide, asqueado, encerrarse en casa y no salir. Necesita, en tales circunstancias, del concurso de un vecino. Recurre a él. E inevitablemente surgen los diálogos. Transcienden, no podía ser de otra forma, el momento actual. Hablan y opinan sobre muchas cosas. En ellas está la salvación de ambos. En la cultura y el diálogo.

Estos diálogos van complementados con otros en otras circunstancias, aunque siempre con el virus como telón de fondo. Son viajes, rutas, caminatas, a fin de darle diversidad y amenidad a estas reuniones un tanto forzadas. Siempre por lugares alejados y donde reina el maravilloso silencio. Invita a la reflexión. Y siempre con la cultura, el libro, la historia como tema de discusión. El libro es uno de los grandes protagonistas. Los otros son estos buenos vecinos que por no tener no tienen ni nombre.

Vicente Adelantado Soriano

Vicente Adelantado Soriano
Últimas entradas de Vicente Adelantado Soriano (ver todo)